Entonces vuelvo a mi habitación, cierro la puerta despacio, me siento en la cama y me pongo a pensar. Nuestra vida está hecha de un sutil, continuo equilibrio y cada vez que por fin crees haberlo encontrado ocurre algo y vuelves a quedar descompensado, caes hacia delante o hacia atrás e intentas recuperar como sea ese equilibrio. Pero a veces ya no puede ser y entonces no queda más que cambiar toda tu vida, y lo cierto es que no es nada fácil. Pero en realidad ocurre de manera natural y, pasado el tiempo, aunque no te hayas dado cuenta, tu vida ha cambiado, y el hecho de que hoy haya pasado todo esto me hace sentir mal. Y de repente, de golpe, sin ningún motivo me acuerdo de lo que estaba soñando antes de despertarme...
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