domingo, 9 de febrero de 2014

Volver

Es volver a caer en la misma piedra, es volver a fiarme de mis sentimientos, es volver a sacrificarlo todo, es volver a estar preparado para todo lo que viene... Es volver.

Ya no se ni lo que digo, ni lo que siento, ni lo que escribo, me dejo guiar por mis manos, las que manejan este teclado, las que están escribiendo estas palabras, confusa, o quien sabe... Ya no tengo nada por lo que escribir, nada por lo que desahogarme, o sí... No lo sé, pero sigo escribiendo, mis dedos siguen presionando las teclas de este teclado. No sé si lo que me manejan son mis dedos o mis sentimientos. 

Seguiré escribiendo mientras por mi cabeza pasan miles de cosas, quizás solo me preocupe un ejercicio de matemáticas, quizás solo sea una tontería como esa, porque... ¿Que mas quiero? Tengo las mejores amigas del mundo, mi familia que siempre está ahí para apoyarme, y no sigo, porque tengo miles de cosas mas, pero nada se iguala, eso es lo que está por encima de todo, y lo mas importante, mi gente. 

No tengo nada por lo que preocuparme o eso creo, pero es que sigo escribiendo sin saber muy bien lo que digo, no se si estoy pensando lo que escribo, pero... ¿Para qué pensar? ¿Acaso el corazón piensa? Ni el corazón piensa ni mi cabeza me da a decir mis sentimientos, así que ahora mismo me da igual estar pensando o no.

Poca gente sabe como soy de verdad. La mayoría de la gente cree que soy tímida, rara, y poco habladora. No sé si esa será la imagen que doy, pero eso me suelen decir. ¿Qué no hablo? Hablo mucho. Demasiado. Pero hasta que no cojo confianza soy de pocas palabras. ¿Tímida? Pues al principio sí, lo admito. Pero en cuanto coja un poco de confianza, no. ¿Rara? Pues no se a que llamareis rara, yo rara le llamo a una persona introvertida, poco social, y esas cosas. Quizás me equivoque, pero yo rara le llamo a esa gente.Y yo soy lo contrario a las dos cosas. Algo que si voy a decir, es que soy MUY SENSIBLE.

He ido cambiando mucho de tema, ¿no? Uf, así soy yo. Cambio de tema muchísimo, costumbres mías. Hablábamos de volver. 

Siempre está esa piedra en la que tropiezas, y como tropiezas en ella no te gusta nada. La vas conociendo mejor, y después te acaba gustando. Tiene un encanto, tiene algo... Esa piedra te encanta, te hace reír, te hace sentir bien, te hace sentir de una forma diferente. Por unas circunstancias u otras, acabas dejando caer a la piedra otra vez. No me lo invento, siempre pasa. Te vas por tu camino, y te vas dando cuenta de que aun tienes las heridas que hiciste al tropezar con esa piedra, y las que te hizo mientras la dejaste caer poco a poco. Decides curarlas. Intentas curarlas, mas bien. Sigues tu camino, con el tiempo la herida se va curando. Ya no hay herida, aunque si te queda algún pequeño rasguño, que decides olvidar, aunque a veces sin querer le ves. Pasa el tiempo, y vuelves a encontrarte con la piedra. Ya sabes lo que va a intentar, entonces piensas que una piedra no va a ser mas que tú, ni vas a volver a caer. Pero cuando vas a pasar... No puedes evitarlo. Vuelves a tropezar, y sabes que no es lo correcto, que vas a sufrir, pero es lo que quieres, o mas y tu no piensas. El corazón te guía. Ya nos sabemos todos la historia ¿no? Tranquilos, no seáis impacientes, la historia queda ahí. Cada cosa a su debido tiempo. Cuando sea necesario ya os contaré lo que pasa después de todo esto.